Cuando se habla de
actividad física o entrenamiento en casa, el referente es llevar
rutinas de ejercicio al hogar de cada persona y si se hace de forma virtual. Es
necesario enfatizar que la idea principal es llevar esta rutina de ejercicio
físico no solo a una persona si no a un sinfín de individuos por medio de una
red social. Hoy, los sujetos tienen la posibilidad de acceder al ejercicio físico en el momento, hora y el lugar
del mundo que quieran y de la forma que se desee las 24 horas de cualquier día.
Desde esta perspectiva, la idea es hacer énfasis en primera instancia, en quién me dicta la clase esto planteado en
la posición de las personas que la realiza, y en segunda
instancia a quién dirijo, visto desde la posición del entrenador.
¿Quién me dirige en
casa? es una pregunta importante que se intentará responder.
Cuando se desea
hacer ejercicio físico virtual es importante hacer este interrogatorio a
pesar de que es también válido cuando no es virtual.
En esta instancia se
abre un abanico de posibilidades que deben ser indagados de forma minuciosa, ya
que a nivel general no todo lo que se encuentra en las redes sociales es
validado desde la ciencia o al menos desde teorías de confianza, así mismo pasa
con el ejercicio físico.
Por tal razón, lo
primero que se aconseja conocer es si el entrenador tiene alguna titulación
en educación física, ciencias de la actividad física o el deporte, ya sea
desde el nivel tecnológico, profesional, posgrado o con experiencia certificable. Segundo, debe evidenciar
una planificación adecuada para el público que se va a impartir, pues ésta permite tener una guía para manejar la dosificación del ejercicio
y percibir posteriormente que se puede modificar o no. Tercero y último el entrenador debe tener
un protocolo de inicio que esté enfocado especialmente a recomendar la dosificación y técnicas de ejecución. Esto es lo más
básico que debe tener en cuenta una persona que quiera hacer una clase virtual
sin importar el tipo.
¿A Quién dirijo en el aula virtual? quien aspire
dirigir un entrenamiento virtual debe respetar los parámetros fundamentales de la dirección del ejercicio físico, como son: la frecuencia, la intensidad el
tipo y el tiempo que ofrecerá en la sesión de entrenamiento, sumado a esto, debe
tener la planificación del ejercicio que impartirá.
El hecho de ser
virtual no exonera a ningún profesional de realizar una planificación adecuada según el objetivo que se desee y el segmento de población que se quiera
impactar. Se desprende que quien quiera enseñar de manera virtual debe saber que la población es heterogénea, ya que encontrara niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, esto quiere decir que el
profesor debe especificar muy bien el objetivo y para quién es conveniente la
clase.
En el caso que pueda
ser realizada por el público en general, es necesario que el profesor use
estrategias para informar a quien lo sigue, que según la edad y la condición física es necesario respetar frecuencia, intensidad, tipo y tiempo de entrenamiento pues en esta virtualidad seguro se involucraran centenar de personas motivadas
a hacer ejercicio físico que nunca lo han realizado, sea por salir de la rutina
o por las consecuencias a nivel de salud que puede generar el encierro.
En este sentido la
frecuencia hace alusión a cada cuanto es adecuado hacer ejercicio en la
semana, una de las ideas principales puede ser consultada en linea en la página
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde se indica que la frecuencia puede
ser diaria o variada, todo comprendido al tipo de población. Incluso en personas que
inician o menos acondicionadas puede espaciarse 2 a 3 veces por día condicionado por el tiempo. En general la directriz es que la frecuencia sea
tenida en cuenta cuando se planifica el ejercicio.
Por otro lado, la intensidad hace referencia a qué tan suave o fuerte puede ser la
actividad desarrollada. Quien dirige debe dejar claro el vigor que debe
manejar la persona durante la sesión de entrenamiento, ya que reconocer la
individualidad es importante, pues dosificarla dará la posibilidad
de no llevar una primera sesión al extremo. Existen mecanismos
subjetivos para manejar la intensidad durante la practica de ejercicio físico y es por medio de la percepción del esfuerzo, la cual se maneja con una tabla sencilla
de comprender.
Siendo la intensidad la
clave, la escala permite evaluar durante la practica qué tan suave o fuerte
puede percibir una persona el ejercicio propuesto; en un rango numeral de 0 a
10 (Borg Modificada) donde 0 es una percepción de esfuerzo muy, muy suave y 10
una percepción de esfuerzo muy, muy fuerte. Como se muestra en la imagen. De
esta forma el entrenador y la persona que hace el ejerció en casa puede regular
la intensidad.
De acuerdo a lo
planteado al inicio, el tiempo debe ser determinado por la persona que dirige, este puede variar desde 10 min hasta 90 min según la recomendaciones de la OMS,
ya que cuando se hace de forma adecuada se logra respetar nuevamente la
individualidad, quizás esta recomendación se pueda ajustar pero la idea es que
el entrenador haga mención que el tiempo adecuado para cada persona es
diferente en el aula virtual y puede variar desde 30 hasta los 60 minutos de
duración, sin olvidar que la clase es para la salud.
Aquí la recomendación
para el tiempo en el caso de quienes nunca han realizado ejercicio físico es una duración parcial de 20 a 30 minutos máximo, porque a pesar de que algunos pueden sentir que pueden con más, seguro al día siguiente experimentaran el llamado
molimiento o fatiga, en algunos casos extrema.
Para los niños desde 6 y hasta los 11 años, la recomendación es un máximo de 30 minutos en
este tipo de intervenciones, aunque es posible que sean pocos los que seguirían
una clase virtual de rumba u otro tipo ya que en estas edades el juego es más
llamativo. Para las personas que realizan ejercicio de manera esporádica un
tiempo suficiente sería los 40 a 45 minutos y para aquellos que han mantenido
una rutina de ejercicio durante la mayor parte de su vida puede ser de 60
minutos, aunque no es lo mismo practicar un deporte especifico a
realizar una rutina de las que observa en el aula virtual.
Por último, el tipo de
ejercicio ¿cuál es el tipo adecuado? en el aula virtual las concepciones y
posiciones quizás sean diversas, pero para la propuesta del escrito lo mejor es
que cada uno lleve actividades acordes bien estructuradas y que logren generar
adhesión y no deserción, pues en la virtualidad puede suceder también lo que
pasa en la clase presencial, que muchas personas crean que todos los ejercicios
son validos y adecuados para ellos, entonces es importante recalcar al inicio
de la sesión en el aparte de recomendaciones para quien sí o no es
aconsejada la propuesta virtual de entrenamiento.
Bibliografía
Duperly. J &
Lobelo. F. (2015) Prescripción del ejercicio físico. Editorial LID Colombia.
[libro electrónico] Bogotá.
Colombia.
Webgrafía
Organización mundial de la
salud OMS. (2020) Consultado en linea https://www.who.int/dietphysicalactivity/factsheet_adults/es/













